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La pandemia y la democracia

Por Francisco Belaunde Matossian, 17 de noviembre de 2020

RESUMEN

Diversos hechos de distinta naturaleza en el mundo muestran que la pandemia constituye un riesgo para la vigencia de la democracia

PALABRAS CLAVE

Pandemia, emergencia, Democracia, Estado de derecho, gobiernos, abuso

INTRODUCCIÓN

La pandemia del Covid-19 constituye una gran prueba para el mundo, no solo en términos sanitarios y económicos, sino también en lo que respecta a la solidez de los sistemas democráticos y el respeto del Estado de derecho. En las siguientes líneas, abordaremos brevemente diferentes aspectos del problema.

En la gran mayoría de países, la expansión del virus ha dado lugar a la declaratoria del estado de emergencia, una figura prevista en los diferentes ordenamientos jurídicos con el fin de permitir a las autoridades hacer frente con mayor eficacia a situaciones extremas, pero que  puede prestarse a abusos de poder; y es que, en ese marco, pueden restringirse derechos  fundamentales como los de libre circulación, de reunión o el de no ser arrestado, salvo en  caso de flagrancia o por orden de un juez. En paralelo, los gobiernos suelen recibir la autorización de legislar. 

Mientras tales facultades extraordinarias estén limitadas en el tiempo y sean ejercidas bajo el principio de proporcionalidad, la democracia no afronta mayor riesgo. Lamentablemente, se han visto casos en los que ha habido una tendencia al exceso. Es lo que ha ocurrido con frecuencia en nuestro país, a lo largo de la historia (SILES 2017). Con ocasión de la pandemia, el gobierno peruano adoptó una serie de medidas restrictivas de derechos que han dado lugar a una gran polémica.

En el mundo, se han dado varios ejemplos de desviaciones. Así, en Hungría, el primer ministro Víktor Orban obtuvo del Parlamento, controlado por su partido, el permiso para emitir normas sin límite de tiempo, y sin que se acotaran las materias (BLANCO 2020). Es verdad que, al final, el gobernante dio término a su prerrogativa rápidamente, tal vez por las críticas que arreciaron tanto a nivel interno como externo, pero, el solo hecho de que se le concediera poderes tan extraordinarios constituyó un acto inquietante. Por lo demás, sí se produjeron abusos en lo que toca a la libertad de expresión, cuando, al amparo de la disposición penal que castiga con prisión la difusión de falsas noticias respecto de la pandemia, varias personas fueron detenidas por criticar en las redes la gestión gubernamental de la crisis (CHOUZA 2020). Si bien fueron liberadas rápidamente, es difícil no pensar que había una intención de intimidación, congruente con una actitud poco respetuosa en general de los valores democráticos exhibidos por el régimen, lo que ha valido la apertura de un procedimiento en su contra por la Unión Europea, y que podría llevar a la imposición de sanciones drásticas (DELMAS 2018). 

En la India, el primer ministro Narendra Modi, está aprovechando la pandemia para impulsar aún más su política ultranacionalista, hostigando a la minoría musulmana de ese país;  además, varios opositores y periodistas críticos están siendo arrestados (MARTÍNEZ 2020).

Sin embargo, no es solo desde el poder que se aprovecha la circunstancia de la pandemia para atentar contra la democracia. Existen grupos extremistas que, a través de las redes sociales difunden falsas noticias sobre el virus, así como teorías conspirativas que fomentan un clima de polarización, las cuales, a la larga, pueden llevar a la persecución de determinados sectores de las sociedades y a una explosión de la violencia.

Es lo que se observa en Europa, y también, de manera particularmente llamativa, en Estados Unidos, con el protagonismo de movimientos como el de los Boogaloo que desfilan armados por las calles (SOTTILE 2020). O como el de QAnon cuyo discurso se extiende a través de diversas plataformas, a pesar de los intentos de Facebook para frenarlo (FRENKEL, HSU 2020). Las agencias de seguridad y de inteligencia norteamericanas han subrayado a través de sus voceros el riesgo de acciones terroristas, no por parte de yihadistas, como hasta tiempos recientes, sino por supremacistas blancos y elementos afines. Lo triste es que, el mismo presidente Donald Trump alienta con sus tomas de posición, las posturas más alucinadas y peligrosas. 

A lo anterior, debe sumarse la posibilidad de que estallen protestas sociales debido a los terribles efectos de la crisis económica, en términos de pérdidas masivas de empleos, y, por lo tanto, de aumento considerable de la pobreza.

Ya viene presentándose esa situación en Colombia, donde han ocurrido violentos disturbios,  en particular, en la capital, Bogotá. Si bien, el acontecimiento que gatilló las protestas fue la muerte de una persona debido a los golpes recibidos de policías que quisieron arrestarlo, los analistas coinciden en señalar que es el descontento por la situación presente que explica que numerosas personas hayan salido a las calles a expresar su malestar (AVILA 2020).

En general, está claro, que los sistemas políticos están siendo sacudidos y desafiados en mayor o menor grado en numerosos países, pudiendo ser gravemente desestabilizados, y, con ellos, la institucionalidad democrática, particularmente en aquellos lugares donde ésta es frágil. 

Se abre entonces una oportunidad para proyectos autoritarios. Al respecto, es inquietante el activismo de la República Popular China por promover su modelo de gobernanza, como el más apto para enfrentar el coronavirus, desechando la democracia como un valor universal.  En ese empeño, hace uso de su gran poder económico y del “soft power” que constituye su asistencia sanitaria a diversos países, entre los cuales, Italia, uno de los más golpeados a inicios de la pandemia (KYNGE, LOCKETT 2020).

CONCLUSIÓN

La historia nos enseña que las grandes crisis constituyen momentos riesgosos para los sistemas democráticos. Es lo que se vio, en particular, tras la caída de la bolsa de Nueva York en 1929, y la consiguiente recesión mundial, que favorecieron los proyectos dictatoriales, y,  en particular, el de Hitler en Alemania.

Hay una gran responsabilidad, no solo de las clases políticas y las autoridades en ejercicio,  sino también de los ciudadanos, para hacer todo lo necesario para preservar nuestras instituciones y el Estado de derecho en circunstancias tan graves como las que nos ha tocado vivir.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 

∙ Avila, Ariel. (15 de septiembre de 2020). El País. La masacre de Bogotá. https://elpais.com/opinion/2020-09-15/la-masacre-de-bogota.html 

∙ Blanco, Silvia. (31 de marzo de 2020). Hungría aprueba una ley que permite a Orbán alargar indefinidamente el estado de alarma por la pandemia. El País.  https://elpais.com/internacional/2020-03-30/hungria-aprueba-una-ley-que-permite a-orban-alargar-el-estado-de-alarma-de-manera-indefinida.html 

∙ Chouza, Paula. (15 de mayo de 2020). Detenidos por criticar al poder en la Hungría de Orbán. El País. https://elpais.com/internacional/2020-05- 15/detenidos-por-criticar-al-poder-en-la-hungria-de-orban.html 

∙ Delmas, Nicolas.(13 de septiembre de 2018). Le Monde. Article 7 du traité de l’Union européenne : Voici le tour de la Hongrie! https://www.lemonde.fr/idees/article/2018/09/13/article-7-du-traite-de-l-union europeenne-voici-le-tour-de-la-hongrie_5354554_3232.html 

∙ Frenkel, Sheera; Hsu, Tiffany.(18 de septiembre de 2020) The New York Times.  Facebook Tried to Limit QAnon. It Failed. https://www.nytimes.com/2020/09/18/technology/facebook-tried-to-limit-qanon-it failed.html?searchResultPosition=4 

∙ Martínez, Angel.(24 de abril de 2020). El País. Los musulmanes en la India, chivo expiatorio de la pandemia. https://elpais.com/internacional/2020-04- 24/los-musulmanes-en-la-india-chivo-expiatorio-de-la-pandemia.html 

∙ Siles, Abraham.(2017). PROBLEMÁTICA CONSTITUCIONAL DEL ESTADO DE EMERGENCIA EN PERÚ: ALGUNAS CUESTIONES FUNDAMENTALES.  Estudios constitucionales, 15(2), 123-166. https://dx.doi.org/10.4067/S0718- 52002017000200123 

∙ Sottile, Leah.(19 de agosto de 2020). The New York Times. The Chaos Agents. https://www.nytimes.com/interactive/2020/08/19/magazine/boogaloo.html?searchR esultPosition=1∙ Kynge, James, Lockett, Hudson.(24 de marzo de 2020). Finantial Times From cover up to global donor: China’s soft power play. https://www.ft.com/content/efdec278-6d01-11ea-9bca-bf503995cd6f

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